JODIDOS, PERO CONTENTOS

JODIDOS, PERO CONTENTOS

Vicios del Servicio es una hilarante crónica de actualidad donde unos personajes con una estrafalaria vida privada se ven afectados por la crisis económica. Una entretenida historia sobre la corrupción de nuestra sociedad, la solidaridad, las relaciones de pareja y la búsqueda de la felicidad. Porque, en palabras de una de las protagonistas de la novela:" Nadie es tan desgraciado como para no querer ser feliz." En definitiva, se trata de una forma divertida de abordar la devastadora coyuntura por la que atravesamos. Como diría otro personaje de la obra: "Estamos jodidos, pero contentos".

miércoles, 26 de julio de 2017

RESEÑA EN "ENTRE LA LECTURA Y EL CINE"


El blog ENTRE LA LECTURA Y EL CINE publicó una reseña literaria de Vicios del Servicio el sábado 15 de julio de 2017:

...Esta novela me ha sorprendido para bien. La verdad es que desconocía su existencia hasta que el autor contactó conmigo y me ofreció leerla, algo que quiero agradecerle. La sinopsis me parecía peculiar, pero lo que me hizo darle una oportunidad fue que leí el 1º capítulo y me hizo gracia (el autor lo tiene disponible en este enlace). Teniendo en cuenta que no es fácil hacerme reír con un libro, eso fue un gran punto a favor...

Leer la reseña completa: http://entrelalecturayelcine.blogspot.com.es/2017/07/vicios-del-servicio-cesar-blasco-barrado.html

lunes, 17 de julio de 2017

RESEÑA EN "EL UNIVERSO DE LOS LIBROS"

    El día 14 de julio, blog literario EL UNIVERSO DE LOS LIBROS publicó una reseña de Vicios del Servicio:

...César Blasco nos ofrece en Vicios del servicio una obra repleta de humor que no solo buscar la diversión y el entretenimiento del lector, sino que también resalta desde una perspectiva crítica distintos aspectos de nuestra actualidad...

    Leer la reseña completa: http://www.eluniversodeloslibros.com/2017/07/vicios-del-servicio-cesar-blasco.html

miércoles, 12 de julio de 2017

MALOS HÁBITOS

                                            


                                                                                              
     -Climent, enciende el aire acondicionado -ordena Remedios desde la puerta de la cocina ataviada solo con un delantal fucsia encima de su ropa interior propia de una profesional del sexo-. Hace mucha calor.
     -Ya voy -responde el marido que está sentado en el sofá frente a la pantalla del televisor jugando con la Play Station-. Pero se dice el calor, en masculino. Espabilada.
     -También se puede decir la calor, listo. Que yo lo he oído en la tele.
     -¡Ostras! Pues se podrá decir de las dos maneras
     -O sea, que es una palabra bisexual, como la Veneno.
     -Claro, claro.
     -Entonces debería llamarse lo calor, ¡leches!
     -Claro, claro. pero lo calor es individual y cada uno tiene lo suyo -vuelve a la carga el hombre-. Y tú te estás asando pero yo ahora casi no tengo calor -añade mientras se seca el sudor de la frente con la camiseta del Barça después de ponerse en pie-. Cada uno tiene lo suyo. Es como el culo, todo el mundo tiene el suyo.
     -Pero ahora ninguno de los dos tenemos calor, ¡che! Así que es general.
     -Lo calor es personal porque cuando unos se queman y otros se congelan en el mismo sitio. Fíjate en los guiris cuando vienen a Barcelona en invierno, van con sandalias en pantalones cortos y camiseta y nosotros con botas y tapaos con jersey y abrigo gordo.
     -Chiquet, eso es porque están acostumbraos. En su país hace mucho frío y cuando vienen aquí tienen calor.
     -¡Ostras!, eso depende. Porque ¿quién pasa más calor un camellero desnudo en el desierto o un esquimal con muchas pieles de foca en su casa con calefacción? -pregunta Climent a la vez que se recoloca los genitales en el bañador paquetero.
     -Para eso está la temperatura, ¡leches! Da igual dónde la midas. Si estás en un sitio a cien grados, hace mucho calor y si estás a cero grados, no hace calor.
     -A cero grados es una temperatura neutra: no hace ni frío ni calor…
     -Pero aquí tenemos más de cero grados, ¡che! Así que hace calor.
     -Claro, claro. Aunque dicen que ahora hace más calor que antes.
     -Eso es por el cambio climático.
     -Lo están diciendo a todas horas en los telediarios, como si fuera algo nuevo. Pero toda la vida ha cambiao el clima.
     -Claro, claro. En invierno no hace el mismo clima que en verano.
     -Eso lo saben hasta los niños, ¡leches!
     -¡Ostras! Y luego nosotros somos los tontos… Dicen que el clima cambia por el efecto invernadero. Pero en tiempos de los romanos no había invernaderos y también hacía más frío en enero que en agosto que yo lo he visto en los documentales del Discovery max.
     -El caso es que ahora estamos pasando una ola de calor, lo dicen todas las teles. Y aquí no hay quien aguante, así que pon el aire.
     -¡Ostras! Pero si es una ola, solo tendrían que tener calor en el mar porque en tierra no hay olas -observa él-. Como mucho pasarían calor los que fuesen a la playa.
     -Eso es verdá. En la playa se pasa mucho calor si te pones al sol.
     -Y si no te bañas…
     -Pero, si te mojan las olas, ya no pasas calor, ¡leches! -dice Remedios-. Así que ola de calor está mal dicho.
     -Claro, claro. Lo tendrían que llamar caloría, como lo de las comidas.  
     -O Carolina, como la vecina del tercero. Pero enciende el aire. Y antes cierra la ventana, que se escapa el frío -dice ella dándose aire en la cara con la palma de la mano a modo de abanico.
     -El frío no existe, Remedios. Solo es falta de calor. Así que por la ventana entra lo calor.
     -¡Che! ¿Y si lo que no existe es lo calor? Si es solo la falta de frío.
     -Claro, claro. Es la misma cosa.
     -¡Leches! pues debería llamarse calor-frío. O frío-calor.
     -¡Ostras! Entonces, si te digo que tengo poco calor-frío es lo mismo que mucho frío-calor -concluye el hombre mientras cierra la ventana del salón comedor. 
     -Exacto, chiquet. Así que pon el aire que estoy achicharrada de calor-frío -dice Remedios antes de dar media vuelta y regresar al interior de la cocina.
     Climent pone en funcionamiento el aire acondicionado tras colocarse frente al aparato. Y, antes de que la brisa fresca golpee su rostro, oye el grito emitido por Remedios al comprobar que las croquetas se le han quemado por la acción de lo frío-calor del aceite de la sartén que tenía en el fuego.

FELIZ VERANO

martes, 4 de julio de 2017

domingo, 11 de junio de 2017

RESEÑA EN EL BLOG LITERARIO LA BIBLIOTECA DE ÁNGELA

La Biblioteca de             ÁNGELA

miércoles, 3 de mayo de 2017


Opinión personal:

Penurias Exquisitas fue la primera novela de César Blasco, la cual me gusto mucho y cuando su autor me ofreció su segunda novela acepté encantada y no me ha desfraudado. Me he divertido mucho. El autor ha creado unos personajes entrañables con sentido del humor en situaciones rocambolescas y divertidas y con una carga de sátira a nuestra sociedad.

Vicios del servicio es una novela más que recomendable que te hará pasar unas horas con una sonrisa y te dejará un buen sabor de boca.

lunes, 29 de mayo de 2017

RESEÑA EN EL BLOG LITERARIO LIBROS Y LITERATURA



Hace mucho tiempo, allá por el 2011, leí una novela de un autor que pocos conocían, Cesar Blasco, yo lo descubrí gracias a las redes sociales, al boca a boca como dicen unos, o boca oreja como dicen otros, aunque como estamos hablando de libros lo suyo sería decir “ojo a oreja”. “Penurias exquisitas”, fue un libro que recomendé mucho y que divirtió a casi todos los que lo leyeron. Un libro con una feroz crítica social en clave de humor.
Y hace muy poco descubrí que César Blasco regresaba con otro libro y desde ese momento ya quise saber cómo había sido la evolución de este autor...
Leer la reseña completa: